DESARROLLO
Por ello es de primordial importancia acabar con las múltiples formas de violencia de género y que el acceso a la educación y a la salud de calidad, a los recursos económicos y a la participación en la vida política sea igualitario tanto para mujeres y niñas como para hombres y niños. También es fundamental lograr tanto la igualdad de oportunidades en el acceso al empleo como a posiciones de liderazgo y la toma de decisiones a todos los niveles.
Apoyar el empoderamiento no es otra cosa que fortalecer los conocimientos y capacidades para que mas niños, niñas, adolescentes y mujeres tengan la libertad, la información y el apoyo para tomar decisiones sobre su propia vida y actuar para hacerlas realidad.
Sobre todo, porque la desigualdad de genero permea todos los niveles: se hace presente en las relaciones personales, familiares y sociales, pero también en las instituciones y en las políticas publicas, y afecta no solo a las mujeres y a las niñas, sino también a los hombres y a los niños.
Existen diversas problemáticas dentro del tema de la igualdad de genero, algunos son:
La salud
Igualdad de género en salud significa que las mujeres y los hombres se encuentran en igualdad de condiciones para ejercer plenamente sus derechos y su potencial para estar sanos Contribuir al desarrollo sanitario y beneficiarse de los resultados. La equidad de género significa una distribución justa en los de los beneficios, el poder, los recursos y las responsabilidades entre las mujeres y los hombres, Existen diferencias entre los hombres y las mujeres en cuanto a las necesidades en materia de salud, al acceso y al control de los recursos, y que estas diferencias deben abordarse con el fin de corregir desequilibrios. Lograr la igualdad de género exige medidas concretas destinadas a eliminar las inequidades por género. La igualdad de género en la salud significa que las mujeres y los hombres se encuentran en igualdad de condiciones para ejercer plenamente sus derechos y su potencial para estar sanos, contribuir al desarrollo sanitario y beneficiarse de los resultados.
La educación
Por unos motivos o por otros, aunque el derecho a recibir educación es universal hay múltiples diferencias y desigualdades que lo dificultan o que impiden ejercerlo. Cuando se habla de igualdad de oportunidades educativas, se está hablando de disponer las cosas o tomar medidas para que esto no suceda.
Se puede considerar que hay igualdad de oportunidades cuando todas las personas tienen las mismas posibilidades educativas. En este sentido, se puede hablar de cuatro tipos de igualdades: de acceso, de supervivencia, de resultados y de consecuencias educativas. La primera mide la probabilidad de que una persona ingrese en el sistema educativo, por lo general en una escuela. La segunda mide la probabilidad de encontrar a esa persona en un determinado nivel del sistema escolar, por ejemplo en la educación secundaria o en la educación superior. La igualdad de resultados se refiere a la probabilidad que tienen los individuos de distintos grupos sociales o con distintas características de tener el mismo rendimiento, por ejemplo, de obtener los mismos resultados en el examen de acceso a la Universidad o en las pruebas PISA. Finalmente, la igualdad de consecuencias indica la probabilidad de que aquellos que obtienen resultados escolares similares accedan a trabajos de estatus parecidos y con salarios análogos.
Dicho de otra forma, hay igualdad de oportunidades cuando todos tienen las mismas probabilidades de ingresar en el sistema educativo, mantenerse en él, aprender lo mismo y obtener los mismos beneficios de lo aprendido. Por ejemplo, si los alumnos de los programas de formación profesional básica proceden mayoritariamente de las clases menos favorecidas o los resultados que se obtienen en las pruebas de evaluación externa son claramente diferentes en los colegios privados y en los públicos, parece claro que las oportunidades no han sido las mismas; o que, siéndolo, no se han podido aprovechar de la misma manera.
Paradójicamente, para aproximarse a la igualdad de oportunidades deben introducirse desigualdades en el sistema educativo; esto es, hay personas y colectivos que deben recibir un trato distinto: recibir más atención, disponer de profesores especializados, tener acceso a ciertas tecnologías, desarrollar currículos adaptados, estar exentos de algunas exigencias horarias o de contenidos… Son lo que se conoce como medidas compensatorias, encaminadas a equilibrar la balanza o reducir las desventajas en la consecución de un objetivo común; por ejemplo, la obtención del título de secundaria. Se piensa que, así, los alumnos reciben un trato equitativo; pero no es cierto, porque muchas de estas medidas no son equitativas sino igualatorias.
Según los diccionarios, la equidad consiste en la aplicación del derecho natural por encima del derecho positivo, de la ley escrita. También se refiere al trato diferenciado que, para suprimir la injusticia, se aplica a los individuos, de acuerdo con sus circunstancias y características. En educación, según la UNESCO, la equidad implica educar de acuerdo a las diferencias y necesidades individuales, sin que las condiciones económicas, demográficas, geográficas, éticas o de género supongan un impedimento al aprendizaje.
Esto parece claro, pero la equidad, en la práctica, tiene muchas interpretaciones. Por ejemplo, se considera que un sistema educativo es equitativo cuando dedica más recursos y atención a los alumnos más necesitados, que son aquellos que tienen más probabilidades de fracasar en la escuela; sin embargo, dentro de esta categoría de alumnos con riesgo de fracaso escolar, también podríamos incluir a los alumnos de altas capacidades, los llamados superdotados, porque tienen más dificultades para adaptarse que otros cuando se les somete a la enseñanza reglada. Sin embargo, no es habitual que estos alumnos reciban un trato diferente.
Se considera equitativo que los alumnos con más dificultades reciban más atención para no fracasar en la escuela, pero no suele plantearse que lo realmente equitativo para algunos alumnos sería educarse fuera de la escuela, en otro sistema, de otra manera. Si cambiase nuestro concepto de fracaso escolar también cambiaría nuestra percepción de lo que es o no es obrar con equidad.
Porque, en este momento, aunque las escuelas sean inclusivas, en todas ellas se imparten las mismas asignaturas y se desarrollan los mismos currículos oficiales, desatendiendo enseñanzas que podrían ser enormemente valiosas para muchos alumnos. Y esto de igualar las escuelas, para que en todas ellas se enseñe lo mismo y se puedan obtener los mismos resultados, puede que nos acerque a cierto tipo de igualdad de oportunidades pero, desde luego, no educa de acuerdo a las diferencias y necesidades individuales.
Hay igualdad de oportunidades cuando se juega a la lotería y todos tienen un boleto, pero no la hay en una carrera de resistencia o de velocidad, por mucho que todos puedan participar en ella. Y el sistema educativo actual es claramente competitivo, aunque se disfrace de maratón popular o de carrera solidaria.
Ámbito laboral
La desigualdad de género en el trabajo es la diferencia entre el salario de los hombres y el de las mujeres por el desempeño de su actividad laboral. Es decir, es la cantidad de más que cobran los hombres respecto a las mujeres.
Evidentemente, para que la comparación sea válida debe realizarse sobre trabajos de igual valor y sobre el que se desempeñen las mismas funciones. También debe medirse en el mismo sector de actividad y con iguales condiciones de trabajo.
Estereotipos, roles de género y sesgos son algunas de las causas que producen la desigualdad laboral entre hombres y mujeres. La realidad es que los hombres ocupan, en mayor medida, los altos cargos de las compañías. Esto supone, a su vez, recibir una mayor remuneración. Estas diferencias se aprecian tanto en el salario base como en los complementos salariales y los incentivos en nómina.
Por todas estas razones, es imprescindible llevar a cabo en las empresas medidas para la desigualdad de género en el trabajo. Establecer políticas claras y justas no solo mejora el ambiente de trabajo, sino que también potencia la productividad y la satisfacción del personal, contribuyendo al éxito general de la organización.
La desigualdad de género en el trabajo, además de suponer evidentes desventajas para las mujeres (como la baja autoestima, desmotivación, frustración, etc.…), también produce unas consecuencias negativas para las empresas.
En primer lugar, la desigualdad de género en el trabajo limita el crecimiento de las empresas. Una organización que permite la desigualdad laboral entre hombres y mujeres o incluso la promueve en su plantilla es una empresa que fracasará a largo plazo en su enfoque empresarial. La reputación de la marca y de la empresa se verán afectadas si existe desigualdad de género en el trabajo. Por ende, combinar plantilla femenina y masculina promueve el talento de la plantilla, pues las carencias de unos se suplirán con las riquezas de otros y habrá un mayor equilibrio profesional.
Como promover la igualdad de genero en el ámbito laboral
Paga salarios justos
Una de las principales actividades para promover la igualdad de género que puedes poner en práctica es el pago de salarios acordes al cargo, sin diferencias entre sexos. La verdadera igualdad en el ámbito laboral radica en la valoración del talento por sobre el género. Da igual, si se trata de un hombre o de una mujer, paga lo que corresponde.
Reconoce los logros siempre que se produzcan
Una de las mejores actividades para promover la igualdad de género es el reconocimiento de logros. Los empleados se esfuerzan día a día para alcanzar las metas empresariales. Al lograrlas, deberías ser reconocidos abiertamente frente a todos sus compañeros, sin que prime el sexo ni la raza ni ninguna otra variable personal.
Apuesta por una cultura inclusiva
Una cultura inclusiva es aquella donde todos los trabajadores son considerados y evaluados de la misma manera, sin que sus características particulares influyan en ello. Generar una cultura inclusiva es esencial para promover la igualdad en el trabajo.
La violencia de género
Si bien las violaciones de los derechos humanos afectan tanto a los hombres como las mujeres, su impacto varía de acuerdo con el sexo de la víctima. Los estudios sobre la materia permiten afirmar que toda agresión perpetrada contra una mujer tiene alguna característica que permite identificarla como violencia de género. Esto significa que está directamente vinculada a la desigual distribución del poder y a las relaciones asimétricas que se establecen entre varones y mujeres en nuestra sociedad, que perpetúan la desvalorización de lo femenino y su subordinación a lo masculino. Lo que diferencia a este tipo de violencia de otras formas de agresión y coerción es que el factor de riesgo o de vulnerabilidad es el solo hecho de ser mujer.
La violencia de género puede adoptar diversas formas, lo que permite clasificar el delito, de acuerdo con la relación en que ésta se enmarca y el ejercicio de poder que supone, en las siguientes categorías: violación sexual e incesto, asedio sexual en el trabajo y en las instituciones de educación, violencia sexual contra mujeres detenidas o presas, actos de violencia contra las mujeres desarraigadas, tráfico de mujeres y violencia doméstica.
En el presente documento se estudia en detalle esta última forma, sin dejar de mencionar y describir las otras, puesto que en los últimos años ha dado origen a nuevas e importantes instituciones y enmiendas de las legislaciones, y en torno a ella se han articulado acciones colectivas de las mujeres.
La falta de datos estadísticos que podrían revelar la verdadera magnitud del fenómeno en América Latina y el Caribe es un obstáculo que dificulta la mejor comprensión de la problemática de la violencia de género. Aunque su incidencia es mucho más alta que lo consignado en los registros oficiales, los estudios del tema permiten inferir su carácter epidemiológico. La mayor parte de los datos presentados en este estudio provienen de investigaciones y documentos de organizaciones no gubernamentales y de organismos internacionales que han hecho investigaciones en esta área en los últimos años.
Las propuestas que se plantean se basan en el carácter irreductible de los derechos de las mujeres, en la obligación del Estado de protegerlos y garantizarlos, y en la convicción de que el respeto de los derechos humanos también es una condición esencial para el desarrollo de nuestros países y el pleno ejercicio de los derechos ciudadanos de toda la población.
Se plantea, asimismo, la necesidad de analizar el tema de los derechos
humanos y de la violencia de género desde una perspectiva que ofrezca posibilidades de cambios culturales estructurales que conlleven el respeto de los derechos de las mujeres y cuestionen la inevitabilidad de la violencia en las relaciones de género.
La política
Éstas han derivado en importantes cambios sociales, que hoy se reflejan en el desarrollo político, económico y cultural del país. Cada vez es más común que las mujeres ejerzan cargos de elección popular o de alta responsabilidad en el ámbito político y privado. Sin embargo, la brecha de género respecto al empoderamiento de las mujeres continúa siendo muy amplia.
El liderazgo y la participación política de las mujeres están en peligro, tanto en el ámbito local como mundial. Las mujeres tienen poca representación no sólo como votantes, también en los puestos directivos, ya sea en cargos electos, en la administración pública, el sector privado o el mundo académico. Esta realidad contrasta con su indudable capacidad como líderes y agentes de cambio, y su derecho a participar por igual en la gobernanza democrática.
Las mujeres se enfrentan a dos tipos de obstáculos a la hora de participar en la vida política. Las barreras estructurales creadas por leyes e instituciones discriminatorias siguen limitando las opciones que tienen las mujeres para votar o presentarse a elecciones. Las brechas relativas a las capacidades implican que las mujeres tienen menor probabilidad que los hombres de contar con la educación, los contactos y los recursos necesarios para convertirse en líderes eficaces.
Algunas mujeres han conseguido superar estos obstáculos, y han sido muy elogiadas por ello, a menudo influyendo positivamente en la sociedad en su conjunto. No obstante, en términos generales, hay que seguir trabajando para lograr la igualdad de oportunidades para todas y todos.
Para alcanzar estos fines, ofrecemos capacitación para ayudar a las candidatas políticas a desarrollar sus capacidades, e impartimos formación cívica y electoral relacionada con la igualdad de género. Respaldamos a los defensores y las defensoras de la igualdad de género en sus llamados a los partidos políticos, los gobiernos y otros actores para que cumplan con sus obligaciones de fomentar el empoderamiento de las mujeres. Otras iniciativas alientan a los hombres y las mujeres jóvenes a participar en actividades de promoción para lograr que los responsables de formular políticas públicas den la máxima prioridad a las medidas de igualdad de género.
¿Qué papel juegan las redes sociales en la promoción de la igualdad de género?
Las redes sociales pueden ser una herramienta maravillosa, no solo para la generación de contenido igualitario y feminista sino como vehículo hacia la igualdad; pero del mismo modo pueden tener el efecto inverso y convertirse en un perfecto canalizador de las desigualdades y estereotipos de género que todavía siguen arraigados en nuestra sociedad, o lo que es peor, un medio para seguir perpetuando la violencia de género que se ejerce contra las mujeres a través de nuevas formas de violencia como la sextorsion, el grooming o el sexting.

La igualdad de genero es súper importante,en la salud las mujeres y los hombres se encuentran en igualdad de condiciones para ejercer plenamente sus derechos y su potencial para estar sanos Contribuir al desarrollo sanitario y beneficiarse de los resultados,en la educación los grupos sociales más pobres son los que menos educación han recibido y los que tienen más dificultades para acceder a ella y a sus beneficios,en el ámbito laboral es la diferencia entre el salario de los hombres y el de las mujeres por el desempeño de su actividad laboral,la violencia de genero es algo muy repetitivo seda en todas partes, tanto hombres y mujeres merecemos respeto e igualdad,todos deben recibir el mismo trato sin importar el estatus social,la economía,la forma en que viven,su vestimenta,etc.
ResponderBorrarCon el tema de la igualdad de genero se busca eliminar la discriminación que existe en la sociedad, ya que algunos se basan en el género y mas accesos o derechos, los cuales se sabe que esta mal el aplicarlos de acuerdo al como son las personas. A pesar de los avances, persisten desafíos significativos que requieren acciones continuas para lograr una sociedad más justa e inclusiva para todas las personas, sin importar su identidad de género. Por lo que es necesario seguir teniendo en cuenta esta problemática y buscar soluciones.
ResponderBorrarEl papel de la igualdad es muy importante para nuestro desarrollo como personas donde se debe combatir esa igualdad ya que todas y todos tenemos los mismos derecho y obligación Eliminar todas las formas de violencia contra todas las mujeres y las niñas en los ámbitos público y privado, incluidas la trata y la explotación sexual y otros tipos de explotación.
ResponderBorrarLa igualdad de género es importante porque promueve la justicia social y los derechos humanos al garantizar que todas las personas, independientemente de su género, tengan igual acceso a oportunidades, recursos y poder de decisión. Esto contribuye a sociedades más equitativas, pacíficas y prósperas, donde todos puedan desarrollarse plenamente sin estar limitados por estereotipos de género o discriminación.
ResponderBorrarLa igualdad de género es de suma importancia en la actualidad, ya que promueve vivir en una sociedad justa, en donde se garantice la igualdad de oportunidades para todos y se mejore la calidad de vida fomentando una sociedad mas inclusiva y justa. Además es un principio que invita a erradicar la discriminación de género, para así poder potenciar el talento de todos los individuos, lo cual beneficia en su desarrollo; y aunque actualmente sigan existiendo barreras y estereotipos es importante eliminarlas para seguir avanzando como sociedad.
ResponderBorrarLa igualdad de género no solo es un derecho humano fundamental, sino que es uno de los fundamentos esenciales para construir un mundo pacífico, próspero y sostenible, Gracias a los compromisos internacionales para promover la igualdad de género se ha avanzado en algunos ámbitos: los casos de matrimonio infantil y mutilación genital femenina (MGF) han disminuido en los últimos años, y la representación de la mujer en la esfera política es mayor que nunca.
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